jueves, 15 de noviembre de 2018

Frases para recordar: El juego de la memoria, Felicia Yap



La felicidad es un proceso. La infelicidad es un estado.


¿Acaso no son la creatividad y la locura dos caras de la misma moneda?


Si no te acuerdas del pasado estás destinado a repetir las mismas equivocaciones. Pero si te acuerdas, no cometerás tantas.


El cerebro que te acompaña a la cama cada noche nunca es el mismo que te despierta por la mañana.


Todo el mundo tiene secretos. Para ser más precisos, secretos de dos clases. Los que no cuentan a los demás y los que no se cuentan a sí mismos.


Pero la venganza se administra mejor por partes. 
El dolor se inflige mejor en pequeñas dosis.


A los que saben esperar terminan por llegarles cosas buenas.


Es curiosa la facilidad con la que el amor puede convertirse en odio. Es como tirar una moneda al aire. Cae de un lado o de otro. Cada o cruz. Odio o amor. No hay medias tintas.
Las pequeñas cosas cuentan. Las pequeñas ofensas cuentan.
Los putos recuerdos cuentan.
Durante un tiempo guardé de Mark más recuerdos buenos que malos. Ahora, en cambio, recuerdo más cosas malas que buenas. Y ese es el puto problema. Porque la suma total de recuerdos de pequeños gestos es lo que hace poderoso el amor. Y, a la inversa, la acumulación de recuerdos de pequeñas ofensas es lo que vuelve potente el odio.


Pero la proximidad con frecuencia es una ilusión, ¿verdad? Porque las cosas que tenemos más cerca a menudo son las más inalcanzables.
Como el amor, por ejemplo. O, ya puestos, la venganza.


Cuando el amor se convierte en odio, hasta el infierno se derrite.


Es curioso cómo se resisten algunas personas a admitir que son culpables. Incluso ante ellas mismas.


La lujuria te aleja, el amor te retiene.


Los dos nos quedamos, porque, en el fondo, queríamos hacerlo. Porque siempre nos ha unido el hilo delgado pero tenaz de la devoción mutua. A pesar del dolor que nos ha traído.

lunes, 12 de noviembre de 2018

BOOK HAUL #55

¡Hola, hola!

Hoy traigo el haul de libros de octubre y la verdad es que estoy un pelín avergonzada porque me he pasado tres pueblos... me estaba debatiendo si subirlo o no pero al final he decidido ser valiente y apechugar con mis errores de ansia viva.
Lo peor de todo es que cuando ya acabé de hacer la foto y recogí recordé que había hecho una visita a Reread, pero bueno, quizá hago una entrada especial para enseñar solo esos porque volver a sacar tantos libros no es una opción.


-Stranger fillings, The Muffin Brothers. Uno de los libros de recetas que compré para hacer postres de Halloween. Os los enseñé en esta entrada.
-The walking bread, Rick Grains. Igual que el anterior.
-El visitante, Stephen King. Muy necesario en mi estantería. Además, lo conseguí a mitad de precio.
-Cómo volé sobre el nido del cuco, Sydney Bristow. Un envío editorial y mi actual lectura. Me está gustando mucho pero también me está pareciendo duro.
-El secreto del faro, Jean E. Pendziwol. Otro envío editorial, tengo bastantes ganas de leerlo porque tiene unas reseñas estupendas. 
-The Rook, Daniel O'Malley. Uno de esos libros que compras en Amazon porque está tirado de precio.
-Rebecca, Daphne Du Maurier. Hacía tiempo que quería este libro y en esta edición en concreto, así que aproveché la oferta a 5 euros y pico.
-The Beloveds, Maureen Lindley. Otra oferta de un libro que no conocía pero captó mucho mi atención.
-Bella al desnudo, Rachel Bels. La autora puso una oferta en la web en la que sólo pagabas 1€ en concepto de gastos de envío y decidí que era una buena oportunidad para hacerme con él.
-Cured, Lol Tolhurst. Otro libro que me mandó la editorial y tengo mil ganas de leerlo porque soy muy fan de The Cure y me lo pienso leer con su música de fondo.
-La casa de los artistas, Aintzane Rodríguez. Lo compré en preventa y venía de regalo esa maravillosa taza que veis a la izquierda. Tiene muy buena pinta y tengo mil ganas de ponerme con él.
-Todo lo mejor, César Pérez Gellida. Otro libro al que le tengo unas ganas tremendas, va a ser de los próximos que empiece.
-Las mujeres en el castilllo, Jessica Shattuck. Le tengo ganas a este libro desde que salió, otro que espero leer muy pronto.
-El juego de la memoria, Felicia Yap. Un libro que me encantó y que ya tenéis reseñado en el blog (aquí).
-Tiempo extraño, Joe Hill. Este libro también lo conseguí a mitad de precio y se vino a casa junto con El visitante.



En fin, esta ha sido mi montaña de la vergüenza del mes de octubre.
¿Habéis leído alguno de ellos?
¿Cuál ha sido vuestro montón de la vergüenza?



sábado, 10 de noviembre de 2018

El juego de la memoria, Felicia Yap


Editorial Maeva
373 páginas, 20€

En la realidad de El juego de la memoria existen dos tipos de personas: los Uno, que pueden recordar solo un día, el de ayer euros y los Duo, que también recuerdan el día de antes de ayer y que, por lo tanto, pertenecen a la clase privilegiada. Claire y Mark Evans forman un matrimonio mixto, algo poco común. Claire, Uno, es ama de casa, y Mark, Duo, es un exitoso novelista que se prepara para lanzar su carrera política. Aparentemente son el ejemplo perfecto de la política de tolerancia e igualdad, hasta que en la orilla de un río aparece el cuerpo de una mujer. A partir de entonces, el enigmático detective Hans Richardson entra en sus vidas y empieza la investigación en un mundo en el que la memoria es muy frágil.

Hace ya unas semanas que leí este libro y la verdad es que he querido esperarme para hacer la reseña para ver si el entusiasmo que tenía cuando terminé el libro menguaba pero la verdad es que sigue igual, me acuerdo muchísimo de esta lectura por lo bien que me lo pasé leyéndola y no he dejado de recomendarla, pero bueno, ya con las ideas totalmente asentadas voy a hablaros un poco más de ella.

Soy muy muy fan del thriller, y aunque me gusta hacer lecturas variadas para no saturarme podría decir que es mi género favorito, pero lo que me llamó la atención de la novela fue la parte distópica que tiene. 

Hacía muchísimo tiempo que no leía una distopía y he de decir que al empezar la novela no me estaba convenciendo demasiado la forma que tiene la autora de explicarnos cómo funciona este mundo... básicamente no me encajaba nada y yo estaba un poco mosca, pero a medida que avanzaba con la lectura las explicaciones empezaban a tener mucho más sentido y a hilarse perfectamente.
Como podéis leer en la sinopsis, los personajes de este mundo tienen la peculiaridad de que sólo pueden recordar un día (los Uno) o dos días (los Duo). Lo que es realmente interesante es ver la gran distinción social entre los unos y los otros. Prácticamente los Uno son la escoria de la sociedad y los Duo los grandes prodigios, que pueden optar a buenos puestos de trabajo y sólo por el hecho de ser Duo están mejor vistos, aunque no tengan ningún mérito más.

En lo referente al thriller, debo decir que la autora nos da una gran pista en el prólogo. De hecho, si no lo hubiera escrito, seguramente me habría sorprendido mucho más. Igualmente he disfrutado mucho la tensión y el misterio, y el juego este de no saber si lo que te están contando los protagonistas es la realidad o información que ellos mismos han manipulado haciendo trampa a su memoria. 
La resolución me ha dejado con preguntas sin respuesta y ese es el motivo de que no le haya dado las 5 estrellas a la novela, pero la verdad es que como he disfrutado tantísimo el desarrollo tampoco le he dado mucha importancia, en mi balanza han pesado muchísimo más las cosas buenas que tiene el libro que el patinazo del final. Además, en su defensa también he de decir que había alguna cosita que no me esperaba para nada.

Otro punto estrella han sido sus grandiosos personajes. ¡Chapó!Todos tienen sus luces y sombras, son realmente humanos.
He sido muy fan de Sophia, el cuerpo de la venganza, una diosa maravillosa que nos hace disfrutar a  más no poder con su mente retorcida. Me he divertido muchísimo con ella y la adoro. Mark es un cabronazo pedante y ya se ve de qué pie cojea desde el principio, pero como os he dicho, si nos esforzamos un poco también podemos ver su parte de luz. Claire, otra que tal, que me dio lástima durante toda la novela pero tampoco se salva. Y por último, Hans es uno de los inspectores de policía más cracks que he "conocido" en mi vida. Me arrodillo ante su inteligencia y la forma de proteger sus secretos.

En definitiva, yo me lo he pasado genial leyendo este libro y no he parado de recomendarlo desde que lo terminé. Si os llama la atención el mundo que plantea la autora y os apetece conocer a unos personajes de miedo debéis leerlo, y espero que lo disfrutéis tantísimo como yo.