martes, 21 de febrero de 2017

Máscaras, Amy Harmon


Oz editorial
304 páginas, 17'90€


Una versión moderna del clásico La bella y la bestia.
El joven Ambrose Young lo tiene todo: éxito, popularidad, inteligencia y belleza. Es demasiado perfecto para alguien como Fern Taylor, una chica tímida y soñadora, y ella lo sabe. Pero las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

El chico y sus cuatro amigos se marchan a la guerra de Irak para servir a su país tras los atentados del 11S. Solo Ambrose regresa vivo, pero totalmente desfigurado y con el alma profundamente herida. ¿Seguirá amándolo Fern ahora que Ambrose ha perdido su belleza? ¿Podrá sanar sus heridas y devolverle la confianza y la seguridad que tanto necesita?

Leer que este libro era una versión moderna de La bella y la bestia y ver la estupenda nota que tiene en Goodreads (un 4'37 de más de 38.000 puntuaciones, señores, ¡una barbaridad!) fueron los factores que me hicieron querer leerlo con ansia viva.

Máscaras es uno de esos libros que se leen de una sentada. A mí me ha durado poco más de un día entre manos y, teniendo en cuenta la megaultracrisislectora que tengo entre manos eso es un gran logro. 

La protagonista de la historia es Fern, una romántica enganchada a las novelas de amor, a la que le gusta escribir y que pasa la mayor parte de su tiempo cuidando de su primo Bailey, que tiene distrofia muscular. Fern es un patito feo pero desde siempre ha estado enamoradísima de Ambrose, el típico chico triunfador y guapísimo, la promesa del pueblo. 
Aunque al principio Ambrose no siente nada por Fern, poco a poco van sucediendo cosas que hacen que empiecen a conocerse de una forma más íntima, a verse realmente a través de lo físico.

La historia está narrada a diferentes tiempos. Por un lado vemos la época de cuando los protagonistas eran niños, luego les conocemos cuando son adolescentes en el último año de instituto, vemos algunos episodios que Ambrose pasa en Irak y, por último, conocemos lo que sucede cuando Ambrose vuelve de la guerra. 
Estos saltos en el tiempo hacen que vayamos entendiendo el comportamiento de los personajes y veamos lo que han sentido en las diferentes etapas.

Como os podéis imaginar al leer la sinopsis, es un libro que tiene su dosis de drama, sí, pero para mi gusto no ha sido un drama exagerado y forzado. Es más, hay algunos personajes que le dan la vuelta a las cosas y hacen que las cosas se vean desde un punto de vista más optimista, evitando el victimismo que otros tienden a padecer. 

Máscaras es uno de esos libros con los que, aunque todos sepamos hacia donde va a ir a parar la historia, disfrutamos del camino. Me ha gustado mucho la forma en que está escrito (en el próximo post veréis las frases que más me han gustado del libro) y es de esos libros con los que te emocionas. Durante las últimas 60 páginas he estado haciendo grandísimos esfuerzos por contener la lagrimita... (y eso dice mucho para una persona como yo, reacia al drama y sin sentimientos).

En fin, Máscaras es un libro que os recomiendo sin dudarlo. Se lee en un santiamén, tiene unos personajes maravillosos y da varias lecciones como, por ejemplo, que la verdadera belleza va mucho más allá de lo físico.


Muchas gracias a Oz editorial por el ejemplar

domingo, 5 de febrero de 2017

¿Qué es más importante, amar o que te amen?

Como os podréis imaginar al leer el título de la entrada, hoy no vengo a hablar de libros, sino que vuelvo a desvariar y a reflexionar sobre cosas de la vida (ya sabéis, es lo que tienen los fines de semana de encerrarse en casa y darle al coco).

Soy una romántica, de siempre, desde que me tragué todas las pelis Disney (y lo sigo haciendo). Y a la vez, soy de esas personas que pueden vivir sin tener pareja. Quizá es por eso mismo, porque el gran valor que le doy a amar de verdad... en mi círculo veo relaciones de parejas que ni siquiera se respetan, que no dejan que el otro disfrute de sus hobbies y de estar con sus amigos, relaciones enfermizas plagadas de celos y de discusiones que se arreglan con un post en las redes sociales... No, desde luego para mí amar no es eso.

Amar es tener ganas de estar con otra persona y a la vez respetar el tiempo que necesita para estar solo.
Amar es disfrutar de conversaciones juntos, pero también de silencios juntos, porque a veces no hacen falta las palabras.
Amar es cuando ves cualquier chorrada en una tienda y se la compras con toda la ilusión, sólo por ver qué cara pondrá cuando vea el regalo.
Amar es cuando recibes una buena noticia y lo primero que te apetece es llamar a esa persona para contárselo.
Amar es descubrir las rarezas del otro con una sonrisa, porque por mucho que pasen los años una persona siempre te acaba sorprendiendo.

Eso y mucho más es lo que, para mí, significa amar. Y creo que es el sentimiento más bonito del mundo, pero ¿qué pasa si sientes que la persona que está a tu lado no siente esas cosas por ti?
Siempre se dice que en una relación hay uno que quiere más al otro... pero tenemos que saber que la balanza debe estar equilibrada.
Está claro que cada uno tiene su forma de demostrar amor, y hay gente que es más de dar y gente que es más de recibir... pero nunca debemos renunciar a sentirnos amados.
En el momento que tienes que "mendigar" para pasar tiempo con esa persona, que eres tú el que siempre tiene que tirar del carro, que te esfuerzas y preparas sorpresas pero nunca eres sorprendido... empiezas a plantearte, ¿es eso lo que realmente quiero? 
No hay que olvidar que, aunque seas de esas personas que prefieren dar, también te gusta ser correspondido de vez en cuando... Creo que es absolutamente normal poner en duda los sentimientos que una persona tiene por ti cuando eres el que siempre planea, el que siempre propone que os veáis, el que siempre escribe el primer mensaje...
Y es por eso que creo que el sentimiento de amar es precioso, pero también tenemos que ser exigentes y esperar ser amados. Y si no es por la persona que está a nuestro lado ahora, vendrá a otra que sí que nos ame. Pero no debemos conformarnos, merecemos sentirnos queridos y nunca, nunca, mendigar amor.

Porque el amor es algo tan bonito que nadie debería sufrir por ello.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Lo reconozco, soy adicta a las libretas

¡Buenas a todos!

Ya es 1 de febrero y aún no he terminado ningún libro, vergüenza me da... Pero tengo ganas de bloggear y se me ha ocurrido enseñar mi colección de libretitas.

Soy una adicta a las libretitas, bolis, rotuladores, post-its... es algo que no puedo parar de comprar aunque ya no esté estudiando. La verdad es que ya me dosifico mucho más que antes pero que no compre no quiere decir que no me quede con las ganas jajaja

La cuestión es que las compro peeeero... no las uso. ¿Por qué? Pues porque a pesar de que yo soy muy de escribir a mano (por ejemplo, las notas que tomo para luego hacer una reseña), tengo muchas otras libretitas que consigo en el trabajo o que tengo por casa de hace años y uso esas porque me da pena estrenar las nuevas para notas en sucio.

Estoy loca, lo sé, pero sé que detrás de esas pantallas hay algún loco como yo, y si se manifiesta no me sentiré tan sola xDDDD 

En fin, os enseño algunas de ellas (las que tengo localizadas en mi pequeño caos) y os cuento dónde las conseguí por si queréis haceros con ellas.


La libretita rosa con brilli brilli que me encanta fue un regalo de mi hermana y la compró en Tiger. Es preciooooosa *___*

La libreta de la derecha fue un regalo de mi querida Laura Camaleón y es de Ale-hop. Es un auténtica cucada y además me mandó el boli a juego. Además, me gusta mucho la calidad del papel.


La de la izquierda es la cosa más cuqui del mundo y es de Ikea. Me encanta la combinación de colores y el hecho de que sea cuadrada.

La libreta de los búhos es la única que he osado mancillar. Fue mi cuaderno de lecturas del año pasado, aunque por alguna razón lo dejé a medias y sólo hice la ficha de los 18 primeros libros que leí... Esta es de las tiendas Crack, y aunque está muy bien de precio la calidad del papel no es una virguería. 


Estas tres libretas las conseguí en Phone House el año pasado. Me parecieron muy cuquis y me gustaron los mensajes así que me hice con los 3 modelos. La de los perritos me tiene totalmente enamorada. Eso sí, por dentro tampoco tienen la mejor calidad del mundo.



Y bueno, eso es todo lo que os enseño hoy. 
Ya me contaréis si vosotros también tenéis alguna adicción extraña como la mía :)

¡Un abrazo!