jueves, 18 de mayo de 2017

Caída libre, Nina Sadowski


Editorial DEBOLS!LLO
384 páginas, 12'95€

¿Qué harías si descubrieras que el amor de tu vida ha ensuciado sus manos con sangre? ¿Estarías dispuesta a matar por él? ¿Estarías dispuesta a morir?

Entonces...

En el que debía ser el día más feliz de su vida, momentos después de dar el «sí, quiero», un terrible secreto sale a la luz y amenaza con sacudir la vida de Ellie para siempre: años atrás, su flamante marido Rob había sido un asesino a sueldo. Quinn, su mentor, apareció después de la ceremonia con un encargo para ella: matar a un hombre; de lo contrario, el cadáver que encontrarían sería el de Rob.

Ahora...

En la paradisíaca isla de Santa Lucía, Ellie no está disfrutando precisamente de una luna de miel. No puede sacarse de la cabeza que esas manos que ahora lucen un anillo de casado estén manchadas de sangre. Y hay gente muy peligrosa que aún sigue tras su pista. Rob nunca hubiera imaginado que arrastraría a Ellie al siniestro mundo en que él se encuentra atrapado. Y Ellie nunca hubiera imaginado hasta dónde sería capaz de llegar para defender al hombre al que ama.

Caída libre es uno de esos libros que enganchan desde el primer capítulo. La primera escena que leemos es la de un crimen en una habitación de un lujoso hotel de Santa Lucía. No sabemos la identidad de la víctima, no conocemos las razones de la asesina, ni siquiera sabemos si entre estas dos personas hay algún tipo de relación... pero la forma en la que se produce el asesinato y el comportamiento que tiene la asesina justo después dan a entender de que no se trata de un crimen pasional, parece todo estrictamente calculado.

Esa primera escena ya nos pica la curiosidad, pero en el segundo capítulo damos un salto al pasado y vemos a esa misma mujer en uno de los días más felices y a la vez más complicados de su vida: el día de su boda. 

Es difícil intuir qué diferencia temporal hay entre ambas escenas, entre los capítulos que narran el presente y los que narran el pasado, y la verdad es que era una de las cosas que a mí más me inquietaban, ya que por ejemplo Ellie, la protagonista, parece una persona totalmente diferente a la que era, y como tampoco sabemos los motivos por los que las cosas han cambiado tanto tenía la necesidad de seguir leyendo para descubrirlo.

Digamos que hay tres hilos en esta historia, tres hilos que hasta el final no sabemos cómo se unen. En el primero, el entonces, vemos a una Ellie feliz con su prometido, con ganas e ilusión de afrontar una nueva vida junto a él. También vemos el ahora, y en esta línea temporal encontramos dos historias que aparentemente no tienen ninguna relación. Por un lado, vamos siguiendo a Ellie después de haber cometido el crimen narrado en la primera escena de la novela, y por otro lado seguimos la historia de un policía de Santa Lucía que está investigando la desaparición de unos niños. 
Hasta las últimas 30 páginas no veía qué relación podría haber entre la historia de Ellie y la investigación de los niños desaparecidos. Me gusta que los misterios se mantengan hasta al final, pero en este caso creo que deberá haberse cuadrado con algo más de detalle, ya que me dio la sensación de que todo acababa demasiado rápido y me faltaron explicaciones... he tenido la sensación de faltaba algo más de información para poder convencerme con ese desenlace.

Cabe decir que la novela tiene un ritmo muy bueno. Los capítulos son muy cortos (entre 2 y 5 páginas) y siempre van alternando entre el pasado y el presente, por lo que siempre te quedas con las ganas de saber qué pasa en ambos hilos y te enganchas enseguida al siguiente capítulo para avanzar y poder descubrirlo e ir cuadrando poco a poco las piezas hasta que la historia encaja.

Si hay algo que me ha encantado de la novela es la relación que hay entre Ellie y su prometido. Al ver cómo era su relación en el pasado y las cosas que están pasando ahora vemos que hay muchos claros y oscuros... en muchos momentos dudamos de las verdaderas intenciones que tienen y de la autenticidad de la relación, pero a la vez hay momentos tan íntimos entre los dos que pensamos que no hay traición posible. Es algo que también nos tiene intrigados y que no sacamos en claro hasta el final de la novela.

En definitiva, Caída libre es una novela con mucha intriga, que se lee de forma muy ágil, que te atrapa desde la primera página y que no deja de dar sorpresas hasta el final. Tampoco puedo decir que sea la mejor novela negra que he leído pero es muy entretenida y tiene buenos personajes.


sábado, 22 de abril de 2017

Frases para recordar: Siempre será diciembre, Wendy Davies (Parte 1)


Es lo que tienen las historias reales: no hay reglas, no hay orden, no hay nadie que te diga dónde empiezan y dónde acaban, ni por qué tienen que acabar. El final puede ser eterno, el final puedes decidirlo tú.

¿En qué se parece un secreto a una mentira? En nada. Si el secreto fuera mentira, no sería un secreto. Las mentiras son el escudo que protege los secretos. Sin mentiras no hay secretos, sin secretos no hay mentiras. Las mentiras pueden hacerte feliz, pero no pueden hacerte libre. Los secretos tampoco pueden hacerte libre. Al final, resulta que sí se parecen.

Los secretos son peligrosos. Son como las velas de cumpleaños: pueden quemarte.

Puede que mañana despierte y, de repente, recuerde todas las veces en que le quise y su ausencia me marchite el alma.

Solo soy capaz de pensar en su mano aferrándose a la mía, como si estuviera a punto de caer y esa sujeción fuera lo único que lo mantuviera con vida. Lo que no sé es quién sujeta a quién. Puede que todos estemos a punto de caer, puede que todos acabemos cayendo, puede que ya hayamos caído.

Mi madre suele decir que la rabia es como coger cien cuchillos y lanzarlos al aire: al final, siempre acabas herido.

Cuando hablan de las almas gemelas, yo pienso en imanes. Antiguamente se creía que que los imanes tenían alma, por eso eran capaces de atraer o repeler un objeto. Para mí las personas somos imanes, nuestras almas están llenas de propiedades magnéticas que atraen a otros cuerpos con mayor o menos intensidad. Y en algún momento, alguien se te pega de tal forma que es imposible soltarse.

Cuando todo desaparece, cuando te lo han quitado todo y no te queda nada a lo que agarrarte, cuando ni siquiera eres capaz de ver el suelo que pisas, la rabia puede salvarte la vida. Tal vez acabe matándote, tal vez te destroce, pero nadie dijo que vivir fuera sencillo: a fin de cuentas, no puedes razonar con la rabia. 

A veces no necesitas dejar de respirar para estar muerto.

Mientras yo siga respirando, tú nunca te irás. Puede que yo te matase, pero no voy a permitir que mueras.

Si había un resquicio de amor en ti, estaba depositado en ella. A veces pensaba que no podías amar a nadie porque la amabas a ella con todas tus fuerzas.

Al fin y al cabo, amar va de eso, de darle a alguien el poder de destruirte y confiar en que no lo hará.

El problema de las mentiras es que la primera cuesta, pero el resto salen solas. Es casi como un arte: cuanto más practicas, mejor eres.

He estado tan hundida en mi dolor que me he olvidado de que el mundo seguía avanzando. Así que salgo a la calle, paseo por el pueblo e intento que el tiempo vuelva a caer sobre mí y se lleve todo lo que siento.

A fin de cuentas, estamos hechos de capas: nos vamos poniendo más y más capas encima, y cada paso que damos cuenta; cada persona que conocemos cuenta; lo que nos pasa, lo que vivimos, lo que perdemos. Todo cuenta; es la suma de lo que somos.

Siempre he sido una experta en pedir deseos. A una estrella fugaz, a la última cerilla, a una pestaña, al ver a alguien sonriendo y llorando a la vez, al cruzarme con un gato negro o cuando alguien dice lo mismo que yo al mismo tiempo. Pero esta vez es distinto, esta vez sé que no se cumplirá, y sin esperanza los deseos están condenados a morir incluso antes de que los pronuncies.

La verdad es que no sé si estoy muerta o viva, lo que sí sé es que siempre será diciembre. El frío nunca se irá y los dientes de león seguirán cayendo porque mi deseo nunca se cumplirá.

Todo ha cambiado y todo sigue igual: el verde reflejado en los muebles, la música sonando demasiado alta, el polvo recubriendo los discos, y es extraño que nada haya cambiado cuando nunca volverá a ser lo mismo.

Debería haber un cementerio para todas esas cosas que te recuerdan a alguien que ya no existe. El cementerio de los objetos olvidados; ellos también merecen descanso.

Si la muerte no te asusta, es que la vida te aterra.

Se dio cuenta de que merece la pena vivir, de que hay que seguir adelante porque no sabes lo que la vida te tiene preparado. La muerte es oscuridad invariable, la vida cambia a cada instante y puede ser lo que quieres que sea. Tú decides.

Esperaré hasta que creas que puedes ser feliz y entonces te lo quitaré todo.

Si finges que algo no te importa, al final consigues creértelo. Pero no es verdad y las mentiras son frágiles: un toque y todo se hace añicos.





martes, 18 de abril de 2017

Por siempre jamás, Harlan Coben


Will Klein tiene su héroe: su hermano mayor Ken. Una noche de calor agobiante aparece en el sótano de la casa de los Klein una joven, antiguo amor de Will, asesinada y violada. El principal sospechoso es Ken. Ante la abrumadora evidencia en contra suya, Ken desaparece. Pasan los años y su desesperada familia, que no ha vuelto a saber nada de él, le da por muerto. Una década después de la desaparición, Will, que siempre creyó en la inocencia de su hermano, descubre que éste vive, en un momento en que se encuentra abrumado por un fuerte desengaño.
Acosado entre ambos dramas, Will se ve mezclado en un inquietante misterio. Está convencido de que Ken está tratando de ponerse en contacto con él y de la existencia de un terrible secreto por el que alguien está decidido a matar porque no se desvele. Por siempre jamás es una auténtica novela de misterio y una apasionante historia de amor; el amor de hermanos, el amor de amantes, el amor de una familia. Un relato de suspense que además de emocionar, conmueve.

Quizá este libro nunca habría llamado mi atención, pero fue el elegido para el mes de abril en el mini club de lectura que formamos Tati, Eva, Laura Camaleón y yo. Como dos de ellas quedaron muy contentas tras leer "El bosque", novela del mismo autor, decidí darle una oportunidad a este libro (todo un mérito, porque no paro de saltarme las lecturas conjuntas).

Como siempre, empecé a leer este libro sin tener ni idea del argumento, pero os contaré brevemente de qué va para ver si os pica el gusanillo. 
La historia empieza con la muerte de la madre de Will, el protagonista. Justo antes de morir, la madre le confiesa a su hijo que su hermano Ken sigue vivo. Ken desapareció hace unos años justo después de la muerte de su vecina Julie, ya que por una serie de circunstancias le acusaban de haberla asesinado. 
Básicamente, este es el hilo principal de la historia pero os aseguro que no es la única incógnita que se plantea a lo largo de esta novela. La trama da muchísimos giros y no para de sorprendernos continuamente. En ningún momento me ha parecido que fuera previsible y, de hecho, es de las pocas novelas que he leído que siguen desvelando misterios hasta la última página, literalmente. 

Está escrita de una forma muy amena y eso hace que pases las páginas casi sin darte cuenta. La narración es en primera persona desde el punto de vista del protagonista, aunque en ciertos capítulos también se usa la narración omnisciente para relatar situaciones paralelas a lo que está viviendo Will.

En esta novela encontramos mafias, drogas, sicarios y cosas de este estilo y la verdad es que estas cosas no son santo de mi devoción, por lo que en algún momento perdía el interés, pero el hecho de que las últimas 50 páginas hayan sido una verdadera bomba de resolver misterios de una forma que no esperaba han hecho que haya acabado este libro con muy buen sabor de boca.

En definitiva, he disfrutado bastante leyendo esta novela, especialmente con ese pedazo de final. Hacía tiempo que no acababa tan feliz con el desenlace de las novelas de este género pero ha conseguido dejarme con la boca abierta, por lo que no puedo dejar de recomendar este libro a todos los amantes de las novelas de misterio. Yo, por mi parte, seguro que repito con el autor.

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domingo, 16 de abril de 2017

La maldición de no terminar libros

Hoy vengo a hablar de algo muy triste para cualquier lector, y es que tengo una maldición desde hace meses que hace que no pueda terminar libros...

En mi lista de "currently reading" de Goodreads aparecen ahora mismo 32 libros. Sí, 32 libros que he dejado a medias y que no tengo intención de abandonar pero tampoco tengo muchas ganas de seguir con ellos.

Sí, definitivamente estoy pasando una época lectora un poco apática, y es que aunque tengo muchas ganas de leer y empezaría todos los libros de mi estantería me cuesta horrores centrarme en una sola historia y embarcarme en la lectura como hacía antes.

A esto tenemos que sumarle que los smartphones y las redes sociales son el peor invento de la humanidad para perder tiempo y cada pocos minutos echo un vistazo a las nuevas notificaciones porque sí, para mi desgracia, soy adicta a las redes sociales y a la que enciendo la pantalla de mi móvil me embobo con facilidad y me vuelve a costar horrores recuperar la concentración.

Si a las distracciones y la desmotivación para acabar libros le sumamos el poco tiempo libre que tengo tenemos como consecuencia mi bajísima productividad lectora, y como consecuencia tampoco tengo material para postear en el blog (pobrecito mi blog, con lo que hemos sido). En fin, todo desgracias, que alguien me devuelva a la antigua Mel por favor.

¿Alguien más ha estado en mi situación de no poder terminar libros?
¿Os apuntáis a ver como tiro mi móvil al fondo del mar?
¿Algún consejo para superar esta crisis de apatía lectora?
¡AYUDA, quiero leer y no puedo!

viernes, 3 de marzo de 2017

Caraval, Stephanie Garber


Editorial Planeta
432 páginas, 17'90€
A LA VENTA EL 28 DE FEBRERO

Recuerda, sólo es un juego… Scarlett Dragna nunca ha abandonado la pequeña isla en la que ella y su hermana Tella viven bajo la vigilancia de su estricto y cruel padre. Desde hace años Scar sueña con asistir a la celebración anual de Caraval, unos legendarios juegos que duran una semana y en los que la audiencia participa para ganar el Gran Premio. Caraval es magia, misterio y aventura. Y para Scarlett y su hermana representa la libertad y poder huir de su padre. Ahora que está a punto de casarse con un hombre al que nunca ha visto, Scar cree que su sueño nunca se cumplirá. Pero justo dos semanas antes de la boda recibe las tan ansiadas invitaciones a los juegos. Sin embargo, una vez allí nada sale como espera: Legend, el Maestro de Caraval, secuestra a Tella y Scarlett se verá obligada a entrar en un peligroso juego de amor, sueños, medias verdades y magia en el que nada es lo que parece. Real o no, sólo dispone de cinco noches para descifrar todas las pistas que conducen hacia su hermana, o ésta desaparecerá para siempre…
 
"¡Bienvenidos, bienvenidos a Caraval! El más grandioso espectáculo sobre la tierra o por mar. Dentro viviréis más maravillas de las que la mayoría de la gente ve en toda una vida. Podréis dar un sorbito de magia de una copa y comprar sueños embotellados."tutup
Hacía muchísimo tiempo que no sentía tanta fascinación leyendo un libro... Siempre que empiezo a leer un libro que tiene toques de magia siento que me falta algo para llegar a creérmelo, para llegar a sentirme dentro de la historia. Creo que no me sentía así desde que leí Harry Potter de niña y por fin, al adentrarme en el mundo de Caraval, he vuelto a sentirme envuelta en esa magia.

Yo leí Caraval sin saber qué era exactamente, qué iba a encontrar tras sus páginas, y como disfruté de la experiencia de esta forma, sin saber por dónde irían los tiros, os aconsejo que hagáis lo mismo que yo y que no indaguéis demasiado si tenéis intención en leerlo, porque os llevaréis una gran sorpresa
Así que os comentaré qué cosas son las que más me han gustado pero sin llegar a decir más de la cuenta.

Uno de los puntos que más me gustó de la historia fue el amor que hay entre la protagonista y su hermana. Por desgracia, ellas tienen un padre que es bastante cabrón malnacido duro y las trata fatal. De hecho, utiliza el amor que hay entre ellas para hacerle año a una con la intención de castigar a la otra. Es algo que me ponía los pelos de punta, y las cosas que hacen ellas para protegerse la una a la otra demuestran lo mucho que se quieren. 

Y otra de las cosas que me cautivó por completo fue el mundo de Caraval. Las descripciones hacían que me sintiera dentro del libro y durante toda su lectura disfruté como una cría porque era como si pudiera ver la magia a través de mis propios ojos. De verdad, me encantó tanto tener esa sensación que no me hubiera importado que el libro fuera 4 veces más grueso o que se convirtiera en el inicio de una saga eterna para poder disfrutar mucho más de este mundo. En mi opinión, está escrito de una forma maravillosa. 

Como no podía ser de otra forma, también hay una historia de amor en este libro, pero la verdad es que me pareció muy tierna, nada forzada y además no es que esté ahí "de pegote", sino que es bastante importante para la trama.

En cuanto al final, cabe decir que tiene uno de esos epílogos que hacen que te tires de los pelos porque necesitas la segunda parte y todavía no está publicada (me parece que ni siquiera está escrita). Desde luego, yo seré de las que esté esperando la segunda parte con ansias porque como podéis ver he disfrutado muchísimo de esta novela y además promete mucho lo que nos depara el segundo libro. Desde luego, si este libro os llama mínimamente la atención, lanzaros a por él porque vale la pena. 



Muchas gracias a Planeta por el ejemplar

lunes, 27 de febrero de 2017

Frases para recordar: Los renglones torcidos de Dios


Entre los muchos motivos que, por lo común, alteran el necesario descanso de los hombres hay dos que destacan sobre los demás: la depresión de un gran fracaso y la exaltación de un gran éxito.


La duermevela no es el momento más propicio para la fijación de las ideas. Se diría que todos los recuerdos del día hacen cola ante la memoria para desear a uno las buenas noches y que no están dispuestos a alejarse sin cumplir este incómodo trámite de cortesía.


Cada recuerdo tiene su jerarquía íntima y personal, muchas veces con independencia de su importancia intrínseca.


-¿De qué tiene miedo?
-¡Tengo miedo de pensar!
-¡Pues no piense!¡Es así de fácil!¡Los que piensan, enloquecen!¡Yo no pienso nunca! Por eso estoy sana.


No es lo mismo para mí mendigar un puesto a tu lado, que el que tú mismo te hubieses anticipado a ofrecérmelo. Me haces pasar por la humillación de pedirte, como un gran favor, que me permitas quedarme. Y has perdido, ¡gran tonto!, la ocasión de rogarme, por favor, que no me marchase. 

domingo, 26 de febrero de 2017

Fotoreseña: Caraval, Stephanie Garber

¡Buenas a todos!

Después de nosecuanto tiempo vengo con una fotoreseña.

A ver, es una fotoreseña un poco rara porque en realidad yo no tengo la edición definitiva que saldrá a la venta el 28 de febrero, pero si la edición en pruebas ya es así de bonita imagino que la definitiva ya será la caña. 


La edición no venal que os enseño es en tapa blanda sin solapas (vamos, una maqueta sencilla) pero tiene la portada definitiva, que es absolutamente preciosa, y la edición que se venderá en librerías es en tapa dura (me muero de ganas de verla porque seguro que cuando le quitas la solapa también tiene algún detallito en las tapas duras y es preciosísimo de la muerte).


Y os enseño algunas fotos más para que veáis los inicios de capítulo, la separación de las partes, las cartas que hay en el interior. La verdad es que a mí me parecen detalles preciosos y se agradece encontrar estas monerías dentro de los libros.






No sé a vosotros pero a mí me parece precioso tanto por dentro como por fuera.

Y bueno,¡¡¡la historia es una auténtica pasada!!! 

Yo me he enamorado completamente de este libro, pero ya os explicaré más detalles en la entrada de mañana :)


En fin, espero haberos puesto los dientes largos un poquito, no dudéis en haceros con este libro si os llama la atención porque os aseguro que vale la pena.


¡Un beso!




sábado, 25 de febrero de 2017

Los renglones torcidos de Dios, Torcuato Luca de Tena


Editorial Austral
448 páginas, 8'95€

Alice Gould está ingresada en un sanatorio mental. En su delirio, cree ser una investigadora privada a cargo de un equipo de detectives dedicados a esclarecer complicados casos.
Según una carta de su médico particular, la realidad es otra: su paranoica obsesión es atentar contra la vida de su marido.
La extrema inteligencia de esta mujer y su actitud aparentemente normal confundirán a los médicos hasta el punto de no saber a ciencia cierta si Alice ha sido ingresada injustamente o en realidad padece un grave y peligroso trastorno psicológico.
Una novela honesta sobre la locura, que sigue manteniendo intacta su vigencia. 
Luca de Tena, autor también de Edad prohibida, no dudó en ingresar en un psiquiátrico antes de escribir esta novela.

Esta novela se me metió entre ceja y ceja hace unos años, pero al final tenía tantas ganas de leerla y crecieron tanto mis expectativas que me dio el típico canguele de no querer llevarme un chasco y he ido aplazando su lectura hasta que este título salió como elegido en el miniclub de lectura que tenemos unas amigas y yo.

La verdad es que tengo muchos sentimientos encontrados con este libro y me cuesta horrores escribir mi opinión sobre él porque ha variado mucho a lo largo de la lectura y al final me he quedado en un punto que no sé si me ha gustado o no.

Al principio el libro me enganchó mucho. Creo que la idea de la que parte es buenísima y ver cómo es el psiquiátrico desde dentro es una auténtica pasada. La descripción de los enfermos y las diversas patologías son muy interesantes (y más sabiendo que el autor se metió realmente en un psiquiátrico para documentarse), aunque algunas me dieron entre miedo y grima.

A medida que avanzas en la historia te preguntas mil veces si Alice, la protagonista, está realmente enferma o si es cierto que ingresó en el hospital para hacer una investigación. Hacia la mitad del libro es cuando se empieza a indagar más sobre ello y, por lo tanto, debería ser la parte más interesante del libro, pero es justo cuando a mí se me empezó a hacer pesado y mi interés comenzó a decaer exponencialmente...
Llega un momento en el que la protagonista me empieza a parecer prepotente, creída y sabihonda (hala, la he bautizado en un momento) y no entiendo por qué tooooodo el mundo le baila el agua... Los enfermos que están más o menos en sus cabales la adoran, los que no están en sus cabales también sienten fijación por ella, hay médicos que la defienden como si les fuera la vida en ello,... en fin, que es protagonista protagonista, así, en negrita. 
Además, no sé si es sensación mía, pero creo que a partir de la mitad del libro la forma en que está escrito empieza a cambiar y me empezó a parecer más densa... ya os digo, fue como un cambio repentino y el libro me empezó a resultar pesado.

Y bueno, lo que menos me gustó fue la resolución del misterio sobre Alice... para mí fue un chasco total. En mi opinión, con una idea taaan buena creo que el desenlace debería haber sido un auténtico bombazo de esos que te dejan con la boca abierta. Pero en mi caso, no me pareció que así fuera... Por supuesto, esto es una opinión personal. De hecho, como os he comentado antes este libro lo leímos en nuestro mini club de lecturas y ha habido diversidad de opiniones sobre el final.

En definitiva, Los renglones torcidos de Dios ha sido un libro que al principio me encantó y al final acabó decepcionándome. Digamos que ha sido una de esas lecturas amor-odio, por lo que no puedo dejar de ponerle una nota intermedia, ya que ha habido partes que he disfrutado mucho a pesar de llevarme un chasco con el final de la historia.




jueves, 23 de febrero de 2017

Frases para recordar: Máscaras


Entonces preferiría estar perdida porque estar sola parece algo permanente, si estás perdido te pueden encontrar.


"¿Antes o después?" Fern: "Antes, la anticipación suele ser mejor que la cose que se espera". Ambrose: "Después. Si lo que se espera se hace bien, es mejor que la fantasía".


Es difícil aceptar el hecho de que nunca te van a querer como tu quieres.


Sin embargo, los sentimientos siempre salen a la superficie cuando piensas que ya han desaparecido para siempre.


-He llegado a pensar que la belleza frena el amor- dijo el padre de Fern, meditando.
-¿Por qué?
-Porque a veces nos enamoramos de un rostro y no de lo que se esconde tras él.


Los que no saben expresar su amor no aman.


Nuestras dudas son traidoras
y nos hacen perder el beneficio
por miedo de atrevernos.


Creo que pasa lo mismo con las personas. Cuando las miras de verdad, dejas de ver una nariz perfecta o unos dientes rectos. Dejas de ver las marcas de acné o el hoyuelo de la barbilla. Todos esos rasgos se difuminan, y entonces ves los colores, lo que se esconde en el interior, y la belleza adquiere un significado nuevo.


-¿Cómo has sabido que te necesitaba?
-Porque yo te necesitaba a ti.


Si no lo quisiera tanto, el dolor no sería tan intenso. Es irónico. La felicidad que sentía por conocerlo y quererlo se ha convertido en tristeza. No puedes tener la una sin la otra.


Se podía borrar a los amigos del corazón, pero eso implicaba que perdería la felicidad de haberlos querido y conocido, y de haber aprendido de ellos.


No tenemos respuesta para todas las preguntas, no sabemos todos los porqués. Pero creo que cuando al final de nuestras vidas miremos hacia atrás, si intentamos vivirla lo mejor posible, veremos que las cosas que le pedimos que nos quitara, que las cosas por las que lo maldecimos, todas aquellas cosas que nos han hecho darle la espalda a Él o a la fe, han sido las mayores bendiciones, las mayores oportunidades para crecer.


Este año me he sentido como uno de esos copos de nieve que hacíamos en la escuela. Aquellos que hacíamos doblando el papel de una manera concreta y luego cortábamos sin parar hasta que el papel se quedaba hecho trizas. Yo soy como uno de esos, un copo de nieve de papel. Y cada agujero tiene un nombre, y nadie, ni tú, ni yo, podemos rellenar los huecos que ha dejado otra persona. Lo único que podemos hacer es evitar que el otro caiga en uno de esos agujeros y nunca vuelva a salir.


Se necesitaban el uno al otro, pero lo más importante era que se merecían el uno al otro.


A veces, quedaban en un lugar a mitad de camino, se perdían juntos un par de días y disfrutaban de cada segundo, porque los segundos eran minutos, y los minutos eran muy valiosos cuando te podían robar la vida en un suspiro.


La belleza verdadera, aquella que no se desvanece ni desaparece, necesita tiempo. Necesita presión y necesita muchísimo aguante. Es como el lento goteo que crea una estalactita, el movimiento de la tierra que alza las montañas o el martilleo constante de las olas que esculpe las rocas y alisa los bordes escarpados. Y de la violencia, el ímpetu y la ira del viento, del rugido del agua, nace algo mejor, algo que sin estos factores no podría existir.
Y por eso resistimos. Creemos que todo tiene un porqué. Tenemos fe en cosas que no vemos y aprendemos con las pérdidas; encontramos fuerza en el amor y tenemos en nuestro interior una belleza tan extraordinaria que nuestros cuerpos no son capaces de contenerla.

martes, 21 de febrero de 2017

Máscaras, Amy Harmon


Oz editorial
304 páginas, 17'90€


Una versión moderna del clásico La bella y la bestia.
El joven Ambrose Young lo tiene todo: éxito, popularidad, inteligencia y belleza. Es demasiado perfecto para alguien como Fern Taylor, una chica tímida y soñadora, y ella lo sabe. Pero las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

El chico y sus cuatro amigos se marchan a la guerra de Irak para servir a su país tras los atentados del 11S. Solo Ambrose regresa vivo, pero totalmente desfigurado y con el alma profundamente herida. ¿Seguirá amándolo Fern ahora que Ambrose ha perdido su belleza? ¿Podrá sanar sus heridas y devolverle la confianza y la seguridad que tanto necesita?

Leer que este libro era una versión moderna de La bella y la bestia y ver la estupenda nota que tiene en Goodreads (un 4'37 de más de 38.000 puntuaciones, señores, ¡una barbaridad!) fueron los factores que me hicieron querer leerlo con ansia viva.

Máscaras es uno de esos libros que se leen de una sentada. A mí me ha durado poco más de un día entre manos y, teniendo en cuenta la megaultracrisislectora que tengo entre manos eso es un gran logro. 

La protagonista de la historia es Fern, una romántica enganchada a las novelas de amor, a la que le gusta escribir y que pasa la mayor parte de su tiempo cuidando de su primo Bailey, que tiene distrofia muscular. Fern es un patito feo pero desde siempre ha estado enamoradísima de Ambrose, el típico chico triunfador y guapísimo, la promesa del pueblo. 
Aunque al principio Ambrose no siente nada por Fern, poco a poco van sucediendo cosas que hacen que empiecen a conocerse de una forma más íntima, a verse realmente a través de lo físico.

La historia está narrada a diferentes tiempos. Por un lado vemos la época de cuando los protagonistas eran niños, luego les conocemos cuando son adolescentes en el último año de instituto, vemos algunos episodios que Ambrose pasa en Irak y, por último, conocemos lo que sucede cuando Ambrose vuelve de la guerra. 
Estos saltos en el tiempo hacen que vayamos entendiendo el comportamiento de los personajes y veamos lo que han sentido en las diferentes etapas.

Como os podéis imaginar al leer la sinopsis, es un libro que tiene su dosis de drama, sí, pero para mi gusto no ha sido un drama exagerado y forzado. Es más, hay algunos personajes que le dan la vuelta a las cosas y hacen que las cosas se vean desde un punto de vista más optimista, evitando el victimismo que otros tienden a padecer. 

Máscaras es uno de esos libros con los que, aunque todos sepamos hacia donde va a ir a parar la historia, disfrutamos del camino. Me ha gustado mucho la forma en que está escrito (en el próximo post veréis las frases que más me han gustado del libro) y es de esos libros con los que te emocionas. Durante las últimas 60 páginas he estado haciendo grandísimos esfuerzos por contener la lagrimita... (y eso dice mucho para una persona como yo, reacia al drama y sin sentimientos).

En fin, Máscaras es un libro que os recomiendo sin dudarlo. Se lee en un santiamén, tiene unos personajes maravillosos y da varias lecciones como, por ejemplo, que la verdadera belleza va mucho más allá de lo físico.


Muchas gracias a Oz editorial por el ejemplar