domingo, 5 de febrero de 2017

¿Qué es más importante, amar o que te amen?

Como os podréis imaginar al leer el título de la entrada, hoy no vengo a hablar de libros, sino que vuelvo a desvariar y a reflexionar sobre cosas de la vida (ya sabéis, es lo que tienen los fines de semana de encerrarse en casa y darle al coco).

Soy una romántica, de siempre, desde que me tragué todas las pelis Disney (y lo sigo haciendo). Y a la vez, soy de esas personas que pueden vivir sin tener pareja. Quizá es por eso mismo, porque el gran valor que le doy a amar de verdad... en mi círculo veo relaciones de parejas que ni siquiera se respetan, que no dejan que el otro disfrute de sus hobbies y de estar con sus amigos, relaciones enfermizas plagadas de celos y de discusiones que se arreglan con un post en las redes sociales... No, desde luego para mí amar no es eso.

Amar es tener ganas de estar con otra persona y a la vez respetar el tiempo que necesita para estar solo.
Amar es disfrutar de conversaciones juntos, pero también de silencios juntos, porque a veces no hacen falta las palabras.
Amar es cuando ves cualquier chorrada en una tienda y se la compras con toda la ilusión, sólo por ver qué cara pondrá cuando vea el regalo.
Amar es cuando recibes una buena noticia y lo primero que te apetece es llamar a esa persona para contárselo.
Amar es descubrir las rarezas del otro con una sonrisa, porque por mucho que pasen los años una persona siempre te acaba sorprendiendo.

Eso y mucho más es lo que, para mí, significa amar. Y creo que es el sentimiento más bonito del mundo, pero ¿qué pasa si sientes que la persona que está a tu lado no siente esas cosas por ti?
Siempre se dice que en una relación hay uno que quiere más al otro... pero tenemos que saber que la balanza debe estar equilibrada.
Está claro que cada uno tiene su forma de demostrar amor, y hay gente que es más de dar y gente que es más de recibir... pero nunca debemos renunciar a sentirnos amados.
En el momento que tienes que "mendigar" para pasar tiempo con esa persona, que eres tú el que siempre tiene que tirar del carro, que te esfuerzas y preparas sorpresas pero nunca eres sorprendido... empiezas a plantearte, ¿es eso lo que realmente quiero? 
No hay que olvidar que, aunque seas de esas personas que prefieren dar, también te gusta ser correspondido de vez en cuando... Creo que es absolutamente normal poner en duda los sentimientos que una persona tiene por ti cuando eres el que siempre planea, el que siempre propone que os veáis, el que siempre escribe el primer mensaje...
Y es por eso que creo que el sentimiento de amar es precioso, pero también tenemos que ser exigentes y esperar ser amados. Y si no es por la persona que está a nuestro lado ahora, vendrá a otra que sí que nos ame. Pero no debemos conformarnos, merecemos sentirnos queridos y nunca, nunca, mendigar amor.

Porque el amor es algo tan bonito que nadie debería sufrir por ello.


1 comentario:

  1. Ay Mel, he entrado a ver tu reseña de hoy, pero he visto esta entrada y me ha gustado más! ;) Estoy totalmente de acuerdo contigo, sobre todo en lo primero que dices: hay que respetar al otro, su espacio ¡y sus aficiones! Hay gente que se pasa esto último por el forro. Y no.
    Lo mejor y más bonito es encontrar el término medio entre estar a punto de fundirse uno en otro y verse solo para...en fin, para lo que sea. Y eso es lo guay, hacer tu vida con otra persona siempre en el fondo de tu mente y a la que volver cada día.
    Wiiiii ¡que viva el amor! :)

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