viernes, 2 de noviembre de 2012

Empezando a leer...#14

¡Bueno, bueno!
La celebración de mi cumple ha llegado a su fin por hoy...mañana ya llegará la fiesta jajaja pero después de un día fantástico llega la calma.
¡Uno de los estupendos regalos ha sido una tablet! Por lo que a partir de ahora podré leer también libros electrónicos (aunque soy super fan de los libros de papel y siempre pensaré que son mucho mejores).
Aunque os parezca mentira ninguno de los regalos ha sido un libro, lo tengo prohibido por las enormes montañas de pendientes que tengo distribuidas por toda mi habitación.
Os muestro mis lecturas actuales. No me gusta hacer más de una entrada diaria para no agobiar pero es que ya estoy terminando el segundo libro que os muestro y he decidido daros el avance para que sepáis cuales son las próximas reseñas que veréis por el blog. En cuanto al primer libro, lo he empezado a leer porque, como ya comenté, es un préstamo y no me gusta tardar demasiado en devolver los libros (aunque tampoco me gusta la sensación de escoger forzosamente uno xD).




La brillante y mordaz doctora Kay Scarpetta se ha instalado en Charleston, donde ha establecido un moderno laboratorio forense en el que trabaja con su equipo: su sobrina Lucy Faranelli, Rose y Pete Marino. En esta ocasión, Scarpetta viaja a Italia para investigar la cruel muerte de Drew Martin, una joven y famosa tenista cuyo cuerpo mutilado ha aparecido en el venerable centro histórico de Roma. El asesino es apodado el Hombre de Arena por el macabro residuo que deja, una de las escasas pistas halladas en la escena del crimen. Las contradictorias pruebas dejan estupefactos a Scarpetta, a Benton Wesley (psicólogo forense amante de la doctora) y a los carabinieri italianos. Pronto, Scarpetta y Wesley descubren una inquietante conexión entre la muerte de la tenista y el cuerpo no identificado de un joven en Carolina del Sur. Todo indica que se enfrentan a un asesino más mortífero de lo habitual.





Ángeles Alarcón, una mujer que se gana la vida haciendo pequeños arreglos y remiendos entre sus vecinas, pasea una tarde de agosto por la Gran Vía de Madrid. Frente a ella, en la otra acera de la calle, le sorprende la maniobra de colocación de un gran cartel de cina que ocupa toda la fachada del edificio. Allí aparece el chico más guapo del mundo, Marcos Caballero, el protagonista de la película de moda, Los días más felices. A partir de ese momento la existencia de Ángeles dará un giro radical: desatiende sus labores, acude el día del estreno para ver a Marcos de cerca, comienza a recortar todas las fotos y reportajes que de él aparecen en las diferentes revistas- hasta llegar a coleccionar 450 imágenes-, le sigue a las fiestas, averigua su dirección y comienza a espiarle para entender su rutina diaria. Así hasta que consigue entrar a trabajar como asistenta en su casa. Ángeles dejará de ser un fantasma para convertirse en una mujer visible, y ese será el momento en que la vida de ambos se cruce por vez primera y en el que uno empiece a entenderse en el otro. Pero la vida de Ángeles esconde tantos secretos como los que todas las mujeres de su familia han tenido que guardar para ser felices...

¡Mis 2 patitos!

El viernes 2 de noviembre de 1990 a las 10 y 10 de la mañana nació un bebé calladito y dormilón que con el tiempo se transformó en una mujercita parlanchina pero también dormilona. 


Pues nada, estos dos patitos me acompañarán durante todo este año. Si veis por la calle a una loca con un pato cogido de cada mano es mejor que os cambiéis de acera, puede que sea yo.

¡Un beso!

jueves, 1 de noviembre de 2012

Hildegard, Carlos de la Fuente y Pérez-Villamil




En la Alemania nazi de los años 30, Franz y Rudolf son dos amigos que viven en su cuidad natal de Landsberg am Lech, ajenos a los sucesos que la historia les depararía. Deseosos de aventura y de dar un radical cambio a sus monótonas vidas, deciden probar suerte en Berlín, dónde conocen a un tercer chico. Allí, los tres amigos serán sorprendidos por los acontecimientos que desembocarían en la Segunda Guerra Mundial y de la que terminarán formando parte, creando entre ellos, no pocas discrepancias frente al nazismo.

Al margen de la guerra, Franz se enamora de una campesina llamada Hildegard, con la que vivirá una bellísima historia de amor, que marcará el resto de su vida.

Una delicada y conmovedora historia de amor y guerra, que narra parte de la Segunda Guerra Mundial a través de los ojos de un soldado alemán y de las humillaciones y sufrimientos que parecieron, como perdedores del mayor conflicto bélico de nuestra historia contemporánea.




Cuando vi las novedades de octubre de Círculo Rojo no pude resistir sentirme atraída por este libro. ¿Por qué me gustarán tanto los libros ambientados en la Alemania nazi? ¿Me gusta autotorturarme y leer con el nudo en la garganta?

En parte tenía un poco de miedo de que se tratara de un libro basado principalmente en un amor empalagoso o algo así, pero os aseguro que podéis descartar esa idea de la cabeza. La novela nos cuenta la historia de Franz, un joven alemán que debe participar en la guerra. Y a través de las páginas vemos todo lo que sufrieron esos jóvenes, todo el dolor que hubo dentro del mismo pueblo alemán y lo engañados que estaban, pues muchos no sabían realmente ni qué hacían ni qué estaba sucediendo en realidad.

La novela se divide en tres partes. En la primera conocemos a Franz y Rudolf, dos jóvenes que llevan toda la vida en un pequeño pueblo al sur de Alemania y que quieren ir a Berlín en busca de un futuro mejor. Lo que no saben es lo que les hará cambiar esa ciudad... En la segunda parte vivimos toda la guerra desde los ojos de Franz, desde julio de 1939 hasta abril de 1944, cuando después de un trágico accidente la guerra acaba para él. En la tercera parte... bueno, es evidente que es el desenlace de la historia, pero no os voy a dar ningún avance. Sólo os diré que al leer el final se me pusieron los pelos de punta y no paraba de decir "¡Joder, qué bonito!".

Si hay algo que me gusta del protagonista es que cree en el destino. Le han pasado cosas horribles a lo largo de los años pero cree que todo lo que le sucede es por alguna razón y que de alguna forma es porque le espera algo mejor. 
Uno se lamenta a veces de no haber conseguido algo que deseaba con todas sus fuerzas, creyendo en su mala suerte, y el paso del tiempo te enseña que aquel día el destino eligió por ti, haciéndote un favor.
El libro explica ciertos acontecimientos que son realmente chocantes. Por ejemplo, cuando los soldados se paran a descansar al lado de un tren y se dan cuenta de que está lleno de personas y se quedan estupefactos, sin entender el motivo... O cuando después de la guerra visualizan un vídeo de lo que pasaba en los campos de concentración y ellos mismos se sienten horrorizados e incluso avergonzados de haber sido cómplices sin saberlo.

Hay muchísimas novelas que tratan de esta temática pero siempre se ven desde el otro lado. Por eso Hildegard me ha parecido especial.

En cuanto a la historia amorosa... Ya os digo que para mi ha sido algo secundario, pero la clave es que ha sido la razón de luchar y de vivir de Franz durante toda la guerra.
Todo eso mereció la pena pasarlo si con ello había conseguido volver a estar con Hildegard.
En definitiva, si os gustan este tipo de novelas... ¡leedla! No os arrepentiréis en absoluto y veréis la historia desde otro lado, desde el punto de vista de un joven alemán que se ve obligado a alistarse para ayudar a su país sin darse cuenta del daño que iba a hacer.



Frases para recordar de este libro






Agradecimientos a Círculo Rojo por el ejemplar.