viernes, 15 de noviembre de 2013

En la oscuridad resplandecen las estrellas, Diana Peterfreund (En la oscuridad resplandecen las estrellas #1)


Editorial Oz
384 páginas, 17'90€

Han pasado generaciones desde que el experimento genético que tenía que transformar la Tierra fracasó y diezmó a la humanidad generando una sociedad donde la tecnología es ilegal y donde el poder está en manos de una reducida casta de personas, la nobleza ludita.

Elliot North es una ludita disciplinada que dirige la hacienda de su padre. Cuando Kai, su sirviente y primer amor, le pide que se fugue con él, ella lo rechaza.

Cuatro años después, Kai regresa formando parte de un poderoso grupo de post-reduccionistas libres que amenazan el rígido control ludita con sus ideas transgresoras. Elliot tiene una segunda oportunidad, pero sabe que intentar recuperar el amor de Kai significa traicionar todo aquello en lo que le enseñaron a creer…


Hace unos meses las chicas de Oz editorial organizaron un encuentro y nos comentaron que iban a publicar este libro. Fue un libro que me llamó la atención desde el primer momento y cuando empecé a investigar y vi que se trataba de una historia que mezclaba la ciencia ficción con el género romántico sentí muchísima curiosidad por él.

Debo decir que, en mi opinión, el tema de la ciencia ficción lo pasa muy por encima. Es cierto que durante la novela se habla de un pasado en el que sí que había avances tecnológicos y alteraciones genéticas, pero el presente de la novela es la consecuencia del desastre que causó todo ese avance: se trata de un mundo en el que no hay lugar para la tecnología y todo aquello que intenta alterar la naturaleza de las cosas está prohibido.
Por ese motivo, toda la ambientación de la novela es como muy "de época", cosa que, por supuesto, me ha encantado (ya sabéis que soy toda una dama de las de antaño).

En cuanto a la parte romántica, reconozco que esperaba encontrar una historia algo empalagosa y acaramelada pero, aunque el amor está presente desde la primera hasta la última página, no ha sido así ni un solo momento. La autora consigue que el amor se sienta y se viva sin tener que recurrir a los tópicos.

Durante el libro, se va alternando lo que sucede en el presente con algunas cartas que se escribían los protagonistas en el pasado. Las cartas más antiguas rebosan ternura, ya que se nota el tono infantil que usan los protagonistas y, además, vemos hasta los tachones y las faltas de ortografía que haría cualquier niño. Las cartas no aparecen ordenadas en el tiempo, sino que se van haciendo saltos continuamente, por lo que vamos conociendo poco a poco lo que pasó entre ellos.

No es una novela en la que destaque la acción, pero aún así se lee con mucha fluidez e interiorizas la historia con mucha facilidad. Es uno de esos libros que saboreas, de los que guardas un buen recuerdo y con unos personajes con carácter, de los que no olvidas.

Según lo que he visto en Goodreads es la primera parte de una saga, aunque en mi opinión podría tratarse de un libro autoconclusivo, ya que tiene un final bastante cerrado. Es más, si no me equivoco, su segunda parte tendrá unos personajes totalmente diferentes y la historia trascurre en otro lugar, así que podéis leer este libro sin problemas.




Gracias a Oz por el ejemplar

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Coraline, Neil Gaiman


Editorial Salamandra
160 páginas, 9€

Al día siguiente de mudarse de casa, Coraline explora las catorce puertas de su nuevo hogar. Trece se pueden abrir con normalidad, pero la decimocuarta está cerrada y tapiada. Cuando por fin consigue abrirla, Coraline se encuentra con un pasadizo secreto que la conduce a otra casa tan parecida a la suya que resulta escalofriante. Sin embargo, hay ciertas diferencias que llaman su atención: la comida es más rica, los juguetes son tan desconocidos como maravillosos y, sobre todo, hay otra madre y otro padre que quieren que Coraline se quede con ellos, se convierta en su hija y no se marche nunca. Pronto Coraline se da cuenta de que, tras los espejos, hay otros niños que han caído en la trampa. Son como almas perdidas, y ahora ella es su única esperanza de salvación. Pero para rescatarlos tendrá también que recuperar a sus verdaderos padres, y cumplir así el desafío que le permitirá volver a su vida anterior.

Neil Gaiman ha sido un autor desconocido para mí hasta hace bien poquito (¿qué le vamos a hacer? Vivo en mi mundo de yupi y no conozco a los autores famosos) y la verdad es que últimamente he visto muchas reseñas de libros suyos por estos lares, así que al final decidí probar con Coraline, uno de sus libros más famosos.

Debo reconocer que tenía las expectativas un poco altas y que, por ese motivo, me ha decepcionado un poco esta historia. Eso sí, creo que gran parte del chasco se debe a que he leído el libro demasiado tarde, ya que estoy segura de que si lo hubiera leído cuando era una niña lo hubiera disfrutado muchísimo más y me hubiera mantenido despierta y leyendo con la linterna entre las mantas.

La historia está escrita de una forma muy sencilla, narrada con un tono que se dirige a un público más infantil. 
En cuanto a los personajes, tanto la protagonista como su familia son bastante normales, pero sus vecinos son muy extraños y le dan un toque especial y, en ocasiones, divertido a la historia.

En definitiva, Coraline es un libro entretenido y sencillo que disfrutarán los más pequeños. Personalmente me ha resultado un poco simple y me ha decepcionado un poco por las altas expectativas que llevaba, pero considero que tiene los ingredientes necesarios para cautivar a un público que tengan entre 8 y 12 años. A pesar de todo, no me ha dejado mal sabor de boca y tengo ganas de seguir leyendo cosas de este autor y en cuanto tenga tiempo aprovecharé para ver la adaptación cinematográfica, que tiene muy buena pinta.



martes, 12 de noviembre de 2013

¡Estoy de vuelta!

¡Hola a todos!
Hacía ya un par de semanas que no me pasaba por aquí y la verdad es que estoy echando mucho de menos este rinconcito. 
Mi ausencia no se debe a que me haya ido de vacaciones ni nada por el estilo, pero últimamente estoy teniendo más faena de la normal y cuando no estoy haciendo cosas estoy pensando en lo que me queda por hacer y no consigo concentrarme para leer, cosa que no me gusta nada de nada... pero ya he decidido tomarme las cosas de otra forma y volver a dedicarle más tiempo al blog, ya que, al fin y al cabo, es un sitio que tengo para desconectar del mundo real.
Así que nada, esta entrada es para deciros que vuelvo de nuevo y con muchas ganas. Espero poder sacar más tiempo para pasarme por vuestros blogs, que sé que os tengo abandonados.


Nos leemos :)
¡Un beso!